Todo el mundo odia a Phil Fish

Uno de los temas olvidados en el reciente podcast sobre juegos indie (por otro lado extremadamente sexy e instructivo) fue el enorme follón con uno de los juegos más controvertidos de los últimos años. Y lo peor de esa controversia es que era ajena al propio juego: todo giraba en torno a su creador.

Ya han pasado cinco años desde que Fez causara furor en el IGF. En aquel momento, los pocos afortunados que pudieron trastear con la primera versión sólo podían hablar de dos cosas: de lo mucho que molaba el juego y de lo mucho que molaba Phil Fish. Por supuesto, el entusiasmo general y las palabras del propio Fish daban a entender que tendríamos. el producto en sus manos más pronto que tarde, entendiendo por «pronto» un añito o así.

Pues fueron cuatro. Casi ná.

Que Internet es un hervidero de odios, desinformación y niños pueblasótanos con la rabia no es ninguna novedad, y las promesas incumplidas (o el simple hecho de no darle a la gente lo que quiere y cuando quiere) son una perfecta excusa para dar rienda suelta. En cuanto empezó a quedar claro que Fez iba a tardar muchísimo más de lo esperado, entes como YouTube o Twitter empezaron a llenarse de insultos, amenazas e infinitas muestras de amor hacia el propio Fish, que estaba a un pelo de convertirse en un meme.

En la entrevista que dio para el excelente documental Indie Game: The Movie (2012), un cansadísimo Fish justificaba el eterno retraso de su obra por medio del perfeccionismo: una y otra vez, repasaba aspectos visuales que, a su juicio, podían pulirse aún más. Al mismo tiempo, se nos mostraba un pequeño extracto del constante abuso al que se le sometía en la red. Y entonces, Fish dice que los gamers son «lo puto peor». Y los manda a la mierda. No era la primera vez, pero nunca aprendió a no cometer ese error. Su actitud defensiva daba cuerda a sus detractores, que iban en aumento incluso dentro de la industria y la prensa especializada.

Al fin, Fez vio la luz el 13 de abril de 2012 en XBLA. Como era de esperar, crítica y público se rindieron ante el pedazo de obra maestra concebida por el tipo más despreciado del momento. Y también previsiblemente, el machaque y la constante batalla verbal entre Phil Fish y el resto del universo conocido siguió adelante.

Ya en junio de 2013, con Polytron negociando aún el lanzamiento de Fez en plataformas de Sony, Fish aprovecha el E3 para anunciar el desarrollo de una secuela y, cómo no, se arma la de Pedro y el lobo. Un mes después, el 27 de julio, anuncia vía Twitter que Fez 2 ha sido cancelado y abandona la industria del videojuego.

El desplante de Marcus Beer en GameTrailers, que criticó tanto al individuo que nos ocupa como a Jonathan Blow (autor de Braid) por no opinar sobre la autoedición en XBox One, para luego llamarle «gilipollas» y «puto hipster», terminó de crispar a un tipo ya de por sí excesivamente nervioso para lo que se le vino encima. Se veía venir y vino.

Más allá de lo inaceptable que es que un periodista especializado ataque de esa forma a un profesional de la industria (por mucho que en eso consista su gracia), lo cierto es que el mundo del videojuego pedía a gritos la cabeza de Phil Fish. Y Beer se creció a consecuencia de ello. A día de hoy, tres meses después del estallido, la mayor parte del mundillo sigue hablando de él como quien habla del diablo, pero con mucho menos respeto. Y aunque es cierto que se equivocaba una y otra vez, que pecaba de arrogante y hablaba sin pensar, su pequeña gran tragedia es la perfecta muestra de la implacable inquisición que es Internet. Bullying de patio de colegio elevado al máximo exponente.

Por millonésima vez, una turba hinchó en exceso un pequeño problema hasta el punto de exasperar a una persona, a la que se juzgaba erróneamente como tal y no debidamente: por su trabajo. Es posible, incluso probable, que Fish sea el imbécil que todo el mundo cree que es, pero eso no es importante. No hay nada más sano e inteligente que separar a la persona del artista, aunque nadie parezca predicar con esa idea.

Hubo vida antes de él y la habrá después, de eso no cabe duda. Polytron sigue adelante con sus proyectos, Fez sigue pendiente de ser lanzado en PSN y las ventas del mismo siguen creciendo. Pero hasta nuevo aviso, su secuela sigue cancelada y el indiscutible talento del bueno de Phil está perdido. Y sólo por eso, le pese a quien le pese, han ganado los malos.