Análisis | The Revenge of Shinobi

The Revenge of Shinobi

The Revenge of Shinobi (1989)

Hola, queridos famiguitos! Me llamo Neostalker. Seguramente me recordaréis de otras películas como Cariño, he pixelado a los weis o Mira quién reporta tu hilo sobre política, producidas por el entrañable foro de la web GP32Spain. También soy el responsable del blog sobre wrestling Contra la Lona! (gracias Sito por permitirme el spam, jajaja) Pero si no tenéis pajolera idea de quién es el menda, os diré que soy un nostálgico de los juegos de 8 y 16 bit que disfrutó como un enano en sus tiempos mozos de la MegaDrive y la Game Boy. Y como no podría ser de otra forma, mi aportación de debut a esta fantástica web será un análisis de una de las primeras y mejores joyas del añorado sistema de Sega: The Revenge of Shinobi (1989)

Se trata del primer juego de ninjas al que tuve la oportunidad de jugar en mi vida, allá por 1992. Por aquel entonces, este título ya llevaba un par de años en el mercado europeo y yo dependía de mi capacidad de convicción sobre mis padres para disfrutar nuevos juegos, así que, como muchos de vosotros, tenía un amigo con el que intercambiaba cartuchos de vez en cuando (una costumbre que las descargas digitales acabarán por cargarse) Mi primer contacto con este título fue cuando un buen día me prestaron el archiconocido pack de juegos Mega Games 1, que además te permitía jugar a otras dos pequeñas maravillas como Streets of Rage y Golden Axe. Las horas de diversión jugando con mi hermano fueron interminables!

Ahora que ya tengo bastantes más años, he recuperado este cartucho para mi colección y la verdad es que sigo disfrutando repartiendo espazados y shurikenazos como el primer día. Es sorprendente lo bien que ha sabido envejecer este título, especialmente si se juega en el sistema original en una veterana televisión de tubo. Si ya lo decía mi abuelo: un clásico bueno sigue siendo bueno por muchos años que pasen!

Pero no perdamos más tiempo con recuerdos. Como diría el General Tani… AL TURRÓN!!!

Pantalla de presentación

Pantalla de presentación

The Revenge of Shinobi es una historia de venganza (oh, sorpresa!) Y es que la malvadísima organización criminal que asolaba Japón en el primer juego de la saga, Shinobi (1987), ha decidido vengarse del clan de ninjas que les derrotó, matando a su maestro y secuestrando a la prometida del único superviviente, el aguérrido Joe Musashi (Pepe, para los amigos) Por supuesto, semejante afrenta no sería pasada por alto y Pepe, que tiene una mala leche considerable, jura perseguir y terminar con la horda de criminales que comanda el pérfido Neo Zeed, una suerte de Llongueras con cuernos y un pelucón con un volumen y un vigor que ya quisiera la vigente ganadora del Pelo Pantene.

Para llevar a buen término su tarea, Pepe atraviesa el mundo entero haciendo uso de sus habilidades como ninja experto, que van desde el lanzamiento de cuchillos y el manejo de su poderosa espada, hasta la convocación de espectaculares y variados poderes mágicos que le ayudarán a resistir mejor los golpes, destrozar a sus enemigos con espectaculares columnas de fuego, saltar más alto y más lejos, e incluso inmolarse, provocando daños brutales sacrificando una vida. Y es que la cantidad de oponentes a los que se enfrentará es enorme: ninjas, samuráis, soldados, bailarinas, clones de Bruce Lee, Rambo y Terminator, cerebros con rayos láser, Spiderman* (cómorl!?), Batman (mande!?) e incluso Gozilla (Cuálo!?) Todas las habilidades que Pepe pueda tener van a ser necesarias para salvar a su novia de los peines y tijeras de Llongueras.

* en función de la versión que se tenga del juego Spiderman, Batman y Gozilla pueden cambiar de aspecto.

Usando la espada

La espada es excelente cuerpo a cuerpo y ahorra usar shurikens

A su lado, visitaremos lugares tan clásicos y recurrentes en las historias de ninjas o artes marciales, pero también otros mucho más inesperados. No obstante, todos ellos tienen en común un fantástico diseño, que hace que nos podamos meter en la piel de nuestro habilidoso héroe con una facilidad pasmosa, así como un jefe final que nos las hará pasar canutas en más de una ocasión. Sin más dilación, repasemos las zonas del juego que tendremos que recorrer:

  • En primer lugar, visitaremos la provincia de Ibaraki, Japón, donde Pepe comienza su aventura asaltando y limpiando unas ruinas japonesas infestadas de ninjas fieles a Zeed en medio de un bosque de bambú. El jefe al que tendremos que derrotar es un gigantesco samurái conocido como Blue Lobster.
  • A continuación exploraremos una peligrosa senda montañosa para poder llegar rápidamente a las oscuras calles de Tokio. Un escurridizo ninja llamado Shadow Dancer será el que detendrá nuestra persecución… brevemente.
  • De Japón saltamos a los Estados Unidos, donde tendremos que infiltrarnos en una base militar bajo el control de Llongueras. Tras ello tomaremos un avión en el que tendremos que destruír un enorme superordenador gobernado por un cerebro humano.
  • Nuestra siguiente parada es un desgüace de Detroit, EEUU, donde se interpondrá en nuestro camino ni más ni menos que Arnold Schwarzenegger en su papel de Terminator.
Deteniendo el convoy

Todos los jefes pueden ser derrotados siguiendo una táctica, pero no siempre es fácil aplicarla

  • Posteriormente recorreremos el área «código 818», donde deberemos escalar un rascacielos y esquivar coches en la autopista para alcanzar a un convoy que transporta un enorme misil, que obviamente habrá que destruír.
  • Atravesar los luminosos edificios de Chinatown será el próximo paso para consumar nuestra venganza, eliminando a cuanto artista marcial se cruce en nuestro camino. Luego deberemos tomar el metro para finalmente enfrentarnos al famoso Spiderman, que parece no tener un buen día. Tras derrotarlo, será el turno de Batman y sus molestos murciélagos bomba.
  • Turno para el puerto de Nueva York, zona en la que es tremendamente fácil perder vidas si no calculamos bien los saltos y caemos al agua. Por alguna razón, Pepe tiene un índice de flotabilidad similar al de un bloque de hormigón. Si llegamos al final, deberemos infiltrarnos en un barco carguero que nos llevará directos a la base de Neo Zeed, no sin antes dar buena cuenta de Gozilla. Sí, ya lo sé… es lo que hay, jajaja!
  • Y por fin, la fase final, la fortaleza de Neo Zeed. Tras esquivar la defensa exterior, deberemos explorar un intrincado laberinto de puertas, repleto de enemigos muy duros de pelar que harán lo imposible para que no alcancemos nuestro objetivo. Al final del trayecto nos espera Llongueras, al que hemos pillado con el pelo encrespado y sin la plancha a mano, de ahí sus ganas de eviscerarnos.

Cabe destacar que este juego fue de los primeros del catálogo de MegaDrive en potenciar su rejugabilidad ofreciendo la posibilidad de alcanzar dos finales diferentes, cuya consecución dependerá de si derrotamos a Llongueras antes de que una trampa aplaste a la chica de Pepe. Algo que no es nada fácil de conseguir, por cierto.

Pero pasemos a analizar ahora los aspectos técnicos de The Revenge of Shinobi:

Usando las técnicas mágicas

Las habilidades ninja no se pueden usar siempre, pero nos proporcionan grandes beneficios

GRÁFICOS: 89

Si hay algo que destaca poderosamente en un primer momento, es el estupendo acabado artístico del juego, de un gran nivel, especialmente si pensamos en un producto de finales de los 80 – principios de los 90. Tanto Pepe como sus enemigos gozan de un buen tamaño y un gran número de animaciones de gran calidad (salvo alguna pequeña excepción) y los escenarios son grandes y vistosos, independientemente de si su ambientación es lúgubre o luminosa.

Lógicamente, desde un punto de vista técnico no es de lo mejor del catálogo de MegaDrive, pues en los años posteriores fue largamente superado por otros títulos como por ejemplo Shinobi III, su secuela más espectacular para la 16 bit de Sega. De todas formas, si tenemos en cuenta su fecha de producción podemos decir que el juego goza de un apartado técnico sólido, que a pesar del tiempo transcurrido no es un escollo para que en lo artístico sea pefectamente disfrutable.

SONIDO: 97

Poco hay que decir en este aspecto, sobre todo si os digo que el compositor de su banda sonora es el músico japonés Yuzo Koshiro, un hombre que  revolucionó el mundo de los videojuegos con su maestría con el chip de sonido de la MegaDrive. Una banda sonora sencillamante maravillosa, de 10. Si tenemos en cuenta que los efectos de sonido rayan a un nivel muy alto, os podéis hacer una idea de mi opinión sobre el apartado sonoro de este título.

JUGABILIDAD: 92

Otro punto fuerte de este título es la facilidad con la que podemos manejar a nuestro ninja. Solo con tres botones, más el pad direccional y el botón de pausa (que nos abrirá el menú para seleccionar la técnica mágica que queramos usar al pulsar «A») Eso sí, ésto no impide que The Revenge of Shinobi sea un juego con un nivel de dificultad bastante elevado por defecto, aunque muy bien ajustado. Si no lo habéis probado y queréis empezar a jugarlo os recomiendo seleccionar la dificultad más fácil y fijar el número de shurikens al máximo en vuestra primera partida… os harán falta. Además, no son pocas las pruebas de pericia en el salto que hay que realizar para avanzar en algunos escenarios que no dependen del nivel de dificultad.

DURACIÓN: 85

Al igual que la mayoría de cartuchos de acción/plataformeros de la época, para un jugador experimentado el juego se puede acabar en un periodo de tiempo bastante corto, de una hora a una hora y media, algo menos si hablamos de una partida speedrun (al alcance solamente de jugadores expertos) No obstante, al tratarse de un juego que requiere unas cuantas partidas para poder dominarlo, su durabilidad se incrementa notablemente en función del quién lo juegue.

Consigue puntos positivos al sumar la posibilidad de conseguir dos finales que os comentaba hace un rato.

PUNTUACIÓN FINAL: 91

En conclusión, sobresaliente. Un juego con muy poquitos defectos, que hará disfrutar a cualquier amante de los juegos de acción que busquen algo más que el típico «dispara y tira p’alante» y en especial, a los fanáticos de los juegos de ninjas, que además encontrarán este título algo más asequible que los dificilísimos Ninja Gaiden clásicos. Y aderezado con una de las mejores bandas sonoras que se pueden encontrar para 16 bit. Para no perdérselo.

Aquí os dejo un vídeo pasándome el juego, consiguiendo el final malo: