Análisis | Spectra Interface – Dopando tu 48k

[Actualización]: Me he puesto en contacto con el creador del interface que muy amáblemente me ha aclarado algunos aspectos bastante interesantes. Los teneis al final del artículo.

Siempre es curioso ver cómo la scene de un aparato antiguo sigue moviéndose y no sólo siguen sacando nuevo software, sino también nuevo hardware que gracias a los avances actuales de la tecnología y miniaturización, consigue dopar la máquina original hasta nuevos e inimaginados horizontes. Particularmente, el Spectrum está siendo bastante prolífico tanto en juegos, como en periféricos nuevos. En el aspecto del hardware, hoy por hoy podemos disfrutar entre otras cosas de adaptadores de red, teclados o interfaces IDE.

Hoy os quiero hablar de una placa relativamente nueva que eleva sustancialmente las posibilidades de nuestro pequeño Sinclair: el Spectra Interface. Si quereis saber cómo dar alas a vuestro Spectrum seguid leyendo.

El Spectra es un interface multifuncional creado por Paul Farrow un auténtico conocedor de las entrañas del ZX, con lo que el asunto ya promete bastante.

Antes de nada, hay que comentar que este periférico sólo es compatible con los modelos de 48k. Más adelante daré mi opinión sobre este punto.

En primer término tenemos el bus trasero, a la izquierda el RGB, y a la derecha el Kempston.

El dispositivo cuenta con las siguientes características que pasamos a desgranar:

  • Puerto RS232: Un conector DB9 hembra que podremos conectar a cualquier dispositivo compatible como un microdrive o un PC para la transferencia de datos. Paul también nos proporciona opcionalmente un cable compatible para el PC.
  • Puerto de Joystick Kempston: Otro conector DB9, pero macho en el que podremos conectar cualquier mando atari para jugar a todos los juegos que sean compatibles.
  • Botón reset: El básico y recurrente botón reset que nunca está de más. Muy útil si lo conectamos a un «gomas».
  • Salida RGB: Mediante una conexión de Euroconector standard podemos enchufarlo a nuestra tele favorita y ganar en nitidez. Ya no tendremos que sintonizar más el Spectrum. En un pequeño porcentaje y dependiendo del issue que tengamos, es posible que necesitemos hacer un pequeño mod para habilitar esta salida. En mi caso concreto no lo he necesitado hacer.
  • Hueco para slot de cartuchos / eprom: La placa trae un hueco para colocar (a gusto del consumidor) o una eprom con una custom rom grabada (que sustituiría la del propio ordenador cuando estuviera activada), o bien un slot de cartuchos (idéntico al del Interface 2). Una opción es incompatible con otra, ya que el pinado no coincide. En mi placa escogí poner un slot de cartuchos.
  • Paleta de hasta 64 colores: El Spectra «como por arte de magia» puede mostrar varios modos nuevos de pantalla, llegando a alcanzar hasta los 64 colores simultaneos y evitando en parte el famoso «colour clash» tan característico del Spectrum.
  • Interruptores: Para maximizar la compatibilidad entre periféricos podremos desactivar cada funcionalidad mediante unos interruptores dispuestos en la placa y así solucionar problemas que tengamos con otro hardware.
  • Conector de expansión: Por detrás de la placa disponemos de una salida para conectar otro hardware que tengamos, como un divIDE o un interface 2. Parece una tontería pero al final se acaba agradeciendo.

64 colores a nuestra disposición

Despues de toda la explicación viene mi punto de vista particular, y qué quereis que os diga, lo conecté a mi gomas y la verdad, ya no pienso encenderlo sin este cacharrete. Se ha convertido en un imprescindible para mí. En una sola placa de espacio reducido disponemos de un montón de mejoras.

Es posible que el precio (unos 70€) os pueda echar para atrás, pero pensad que un Interface 2 barato está por unos 20€ o un divIDE barato por unos 50€. En mi opinión la suma de todos los add-ons del Spectra vendidos por separado superaría con creces su precio actual.

John Cobra nos muestra la definición del RGB en un 48k

Pero no es oro todo lo que reluce, desgraciadamente como he comentado antes, esta versión del Spectra Interface sólo funciona con los modelos 48k. Lo ideal habría sido que funcionara con los de 128k también. También cierto es que, a excepción de los nuevos modos de video, el resto de características están disponibles en estos modelos (si tenemos un Interface 2, claro).

Sobre los nuevos modos de video y la paleta de 64 colores tengo que comentar que la idea está muy bien, y aunque no es el único proyecto en desarrollo para mostrar más colores, al menos éste ya es tangible y no requiere abrir el ordenador. Pero ¿cual es su principal defecto? Logicamente, que hace falta software programado expresamente para sacar partido de las nuevas paletas. Con lo que el aprovechamiento real va a ser escaso.

Mirando hacia arriba el Kempston, mirando hacia nosotros el RS232

Ya que estamos con el tema, os planteo una cuestión: ¿Qué os parece la creación de hard nuevo para sistemas antiguos que modifican las características de la máquina original? ¿Creeis que, en este caso por ejemplo, ver los juegos a más colores hace perder la esencia del Spectrum o por el contrario es como hacer que nuestro gomas vuele más lejos de lo que nunca ha podido soñar?

Poco más que contar, el complemento a mi me ha gustado bastante y le daré bastante uso. Por pedir alguna mejora, quizás le habría faltado un conector de joystick configurable a Interface 2 o un chip AY (o ya fantaseando un Turbo Sound – dos AY a la vez -) y ya sería el add-on perfecto, pero ya digo que es pedir por pedir. Veremos si nos sorprende Paul con revisiones de esta placa.

No quiero cerrar la entrada sin recomendar que entreis en la página de Paul Farrow para obtener más información acerca de éste y otros proyectos. http://www.fruitcake.plus.com/


Una captura del conversor de imágenes a 64 colores.

Actualización: Como he dicho arriba, Paul me ha comentado detalles sobre esta placa y he creido conveniente

compartirlos con vosotros.

Para empezar, la intencion principal del interface es lograr que el 48k tenga una salida RGB mediante euroconector y sin necesidad de abrir el ordenador. Todo lo demás debe considerarse como un añadido. El resto de características están porque había recursos de sobra en el integrado para poder incluirlos. Es por esto que el cacharrete sólo funciona en 48k, porque el 128k ya dispone nativamente de RGB.

El joystick es el Kempston porque fue el más extendido y el que más juegos lo soportan, habría metido una configuración para más tipos, pero no había suficiente capacidad. Se supone que con el Kempston no deberíamos necesitar nada más. El hueco para cartuchos también evita la necesidad de tener un interface 2 ya que cubre todos sus usos.

El resto de la lógica del integrado ha sido usado para los nuevos modos de videos. Si se aprovecha bien se puede eludir el colour clash sin apenas consumo extra de recursos. Si el interés principal de la placa hubiera sido los 64 colores y los modos de video, de base habría sido compatible con 128k. Si se diera el caso y empezara a tener popularidad, Paul haría una nueva versión de la placa ya compatible con los últimos Spectrums.