Análisis | Crash Bandicoot

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Todo el mundo conoce  a Crash Bandicoot, el divertido marsupial creado por Naughty Dog para la consola Playstation y que prácticamente se convirtió en la mascota de esta, para competir contra Mario y Sonic en la época en la que los plataformas 3D eran la revolución y la innovación en la industria. Respecto a Naughty Dog, si os nombramos juegos como  Ski Crazed, Dream Zone o Kief the Thief no os sonarán demasiado, pues fueron sus primeros juegos para Apple,  sin embargo, el juego que hoy nos ocupa fue el que inició esta gran saga que les hizo volverse conocidos y considerados a día de hoy como una de las mejores desarrolladoras de videojuegos.

Crash_Bandicoot

La historia de Crash Bandicoot no era muy distinta de la de los demás plataformas. Crash debía de salvar a su novia para que Neo Cortex y Nitrus Brio no consigan hacer experimentos genéticos con ella. Igual a alguno que se incorporó en la segunda o tercera entrega a la saga no conocía esta historia, puede deberse a que Tawna Bandicoot (La novia de Crash) solo aparece en este juego de Naughty, en las siguientes entregas decidieron descartarla porque su diseño a lo “Pamela Anderson” no les parecía demasiado apropiado para un juego juvenil. Para rescatar a su novia, Crash ha de pasar por 32 niveles divididos en 3 islas y derrotar a multitud de secuaces de Neo cortex.

Gráficamente es muy bueno, puede que no exprima la potencia de la Playstation, pero para ser un juego de 1996 luce genial. Es todo muy colorido, con multitud de escenarios temáticos distintos, y un Crash que, aunque poco expresivo en esta primera entrega, desarrolla mucha personalidad solo por los gestos que hace. Los escenarios no solo tienen “lo imprescindible” sino que muchos tienen mariposas, y otras tonterías que lo decoran y ambientan muy bien.

Hog_wild

En algunos niveles cabalgaremos en un jabalí, en otros huiremos de una roca gigante a lo Indiana Jones.

La cámara es sin duda una de las grandes pegas de este juego. Se sitúa demasiado cerca del personaje y muchas veces nos impide ver bien la acción o calcular los saltos, por suerte en las siguientes secuelas esto fue muy bien solventado. El diseño de niveles en general no está nada mal, combinan muy bien secciones en 3D con las de 2D, cosa que hace que esta saga sea única. Los Mario o Sonics, si eran en 3D pues eran totalmente en 3D, y si eran en 2D pues lo mismo, pero en Crash Bandicoot la cámara tomaba unas perspectivas y podía cambiar el juego de 2D a 3D dentro de la misma fase. El problema de esto es que las plataformas eran estrechas y podríamos caernos fácilmente por los lados de estas y perder una de nuestras valiosas vidas. Respecto a estas, el juego era muy generoso con las vidas, en cada nivel podíamos conseguir fácilmente más de cinco, pero con todas las que perdemos no nos salen las cuentas… La primera parte del juego, digamos hasta la mitad de la segunda isla es un juego genial, nos enganchará y puede que no suponga demasiado un reto, pero entretiene muchísimo a pesar de su escasa dificultad. El problema viene cuando llegamos a la segunda mitad del juego. Si en la primera parte de Crash Bandicoot tuvimos una dificultad por ejemplo de 5/10, en el mismo nivel en que se divide el juego por la mitad, la dificultad pasará a ser un 8/10 o 9/10. La curva de dificultad no está para nada bien ajustada, y puede que arruine la experiencia de juego a mas de uno.

Durante la parte fácil, Crash Bandicoot  se desarrolla muy bien y de manera gradual, una delicia.En la parte difícil, el juego se hace muy muy difícil de disfrutar, los niveles no compaginan unas partes fáciles donde poder “descansar” y unas partes difíciles que nos propongan un reto. El juego será un maldito infierno en estos niveles, todo va a intentar matarnos, el juego es muy tramposo. Se basa mucho en un sistema de “mil errores, un acierto”. Vamos a jugar a este juego apretando los dedos de los pies, lo garantizo. Podemos perder fácilmente 15-20 vidas en el mismo tramo de un nivel, intentando aprendernos los patrones en los que desaparecen las plataformas. Y por si todo esto os parece poco, en Crash Bandicoot nos cuentan las cajas que nos hemos dejado a lo largo del nivel, por lo que si las rompemos todas, conseguiremos unas gemas para desbloquear un final alternativo. Para conseguir romper las cajas, tendremos que ir para alante y para atrás en el mismo nivel, y todo esto sin morir, porque si morimos, todas las cajas reaparecen. Es decir, si tu has cogido un check point (punto de reaparición) a la mitad de un nivel y mueres, las cajas que ya has roto vuelven a salir y tendrías que hacer el nivel hacia atrás, sin que la cámara cambie su ángulo. Por cierto, solo podemos guardar la partida si encontramos tres “caras” de Tawna Bandicoot en las cajas de un nivel, por lo que si morimos sin encontrarlas y nos encontramos la pantalla de Game Over, es muy probable que tengamos que repetir de nuevo muchos niveles. Aparte de estas cajas, no hay otro tipo de coleccionables, sin contar las frutas wumpa (manzanas), que funcionan igual que las monedas de Mario, cada 100, una vida extra.

El sonido del juego cumple con creces, la banda sonora puede que no tenga demasiados temas pegadizos, a excepción de la primera canción, que se ha mantenido como icono de la saga en todas las futuras entregas. Las demás están ahí, de fondo y acompañan muy bien la acción. Crash no habla, pero suelta unos ruiditos simpáticos y los efectos FX son lo suficientemente buenos como para que casi no los tocasen en las demás entregas.

Tawna Bandicoot no creo que haya sido olvidada por ningún fan, a pesar de que Naughty lo intentase.

Tawna Bandicoot no creo que haya sido olvidada por ningún fan, a pesar de que Naughty lo intentase.

Otro de los grandes problemas de Crash Bandicoot es que es un juego en 3D pero que no tiene soporte para sticks analógicos, por lo que lo tendremos que manejar con la cruceta del mando de Playstation. Esta cruceta dividida en 4 piezas, no es demasiado recomendable para juegos que no sean de lucha o plataformas 2D, así que Crash puede que se nos “deslice” un poco hacia donde quiere. Nuestro marsupial tampoco puede realizar grandes proezas en esta primera entrega, el botón equis  para saltar y el cuadrado para girar y mandar a nuestros enemigos a tomar viento.

El juego combina perfectamente las secciones 2D y las 3D, ¡Incluso dentro del mismo nivel!

El juego combina perfectamente las secciones 2D y las 3D, ¡Incluso dentro del mismo nivel!

A pesar de que esta primera entrega tuviese sus fallos, Crash Bandicoot es un gran juego de plataformas y sobre todo, un desafío que todo jugón debería intentar. Las siguientes entregas superan a la primera parte con creces, y si os gusta Crash, tranquilos que ya traeremos otras entradas relacionadas con sus otras tres grandes entregas.

Los escenarios no son demasiado anchos, pero tienen varios caminos para explorar.

Los escenarios no son demasiado anchos, pero tienen varios caminos para explorar.

Esperamos como siempre que os haya gustado esta entrada y que si os ha molado, le deis un tiento a esta primera entrega de Crash Bandicoot y comentadnos si  a vosotros se os ha hecho tan difícil o si en Pixelacos.com  jugamos con los muñones. También aconsejamos altamente, no tocar ninguna entrega de Crash Bandicoot que no haya sido desarrollada por Naughty Dog, avisados quedáis.

EN TRES FRASES

  • Un genial plataformas en 3D y 2D.
  • Los gráficos y la música son sencillamente geniales.
  • La curva de dificultad está muy mal equilibrada.

NOTA

7