Análisis | Astérix (Master System)

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Mi primer contacto con los tebeos de Astérix y Obélix fue a los 9 años en la biblioteca municipal donde tuve la oportunidad de leer todos los números. Hasta que no fui adulto nunca tuve en propiedad ningún libro de estos personajes, imagino que debido a su “alto” precio y a que no se vendían en kioskos normales. Por eso mis padres solo me compraban cómics de la colección OLÉ (y doy gracias por ello). Obviamente, en televisión ya se habían emitido varias películas de las muchas que se llegaron a hacer, por lo que mi devoción por estos dos galos era ya bastante notoria. Aproximadamente un año después de todo esto, allá por 1991, vi un anuncio en TV del juego de estos personajes. Fue bastante curioso, porque servidor era habitual lector de MicroMania o HobbyConsolas y en ellas no se había comentado absolutamente nada del juego hasta ese momento. De hecho, ¡lo analizaron después de tenerlo yo incluso!.

Primer tebeo de Astérix en el cual se basa ligeramente este juego

Recuerdo haber visto aquel breve anuncio y haber quedado flasheado. Completamente alucinado. Los plataformas eran mi genero favorito, y ver un juego así basado en estos personajes era lo mejor que me podía pasar en ese momento, cuando más plenamente estaba disfrutando de mi Master System II.

No solía comprar juegos a ciegas. Es algo que dejé de hacer después del Spectrum (donde no se podían alquilar). En Master System, y en todas las que vinieron después, siempre prefería alquilarlos antes porque comprarlos no costaba cuatro duros precisamente.

Tan solo una o dos semanas después de ver aquel anuncio, mi hermano me regaló el juego, y esa emoción que sentí pocas veces se volvió a repetir.

Sega, en su estrategia por conseguir la licencia de los mejores personajes de cómics o animación, esta vez no fue a rebufo de otras compañías comprando la licencia solo porque estas no quisieran programar para sus consolas, sino que se adelantó a todas. Obviamente, a Sega no le interesaba ya programar juegos para la competencia, por lo que Infogrames adquirió la licencia para el resto de consolas, sacando varios juegos de los dos galos. No eran malos, pero ninguno era tan divertido como el primero de Sega. Porque sí. Sega sacó varios juegos más de Astérix para Master System, Game Gear y Megadrive, pero tampoco consiguieron superarlo.

He de decir claramente que éste ha sido el único juego de los galos que me ha gustado realmente, con la excepción del beatemup de Konami, grandioso juego también y frecuentemente eclipsado por otros de la compañía japonesa, tales como Los Simpson o Las Tortugas Ninja, aunque tal vez la ausencia de una versión domestica probablemente colaboró en su “olvido”.

Volvamos al juego que nos ocupa: el Astérix de Master System. Al frente del equipo de desarrollo tenemos a Tomozou, seudónimo utilizado por su diseñador, y que aún hoy día sigue sin saberse quien era realmente. Junto con Emirin realizó los mejores juegos de plataformas que se hicieron para 8 o 16 bits. En el currículum de Tomozou se encuentran otros juegos de 8 bits como Sonic 2, Sonic Chaos, Moonwalker, Castle Of Illusion o también The Secret Mission (secuela directa del Astérix de este artículo).

Los japoneses y los estadounidenses, salvo raras excepciones, siempre han sido muy “suyos”, y llama la atención saber que este Astérix fue creado exclusivamente para el mercado europeo, llegándose a distribuir también en Brasil, mercados donde mas éxito tuvo la consola. No debió Sega ver muy claras las posibilidades de este juego en el resto del mundo, imagino que debido a la escasa popularidad de Astérix fuera de Europa y a que la Master ya estaba un poco de capa caída (por no decir muerta y enterrada) en esos otros mercados. Pienso que se equivocaron al no sacar al menos una versión para Game Gear, ya que por desconocido que fuera, el juego ha pasado a la historia como uno de los mejores de la consola.

Sin ir mas lejos, ha ocurrido hace poco algo similar con Tintín, de Steven Spielberg, gran película de animación, que tras triunfar en Europa se estrelló estrepitosamente en las taquillas americanas donde los cómics del reportero son conocidos solo por unos pocos frikis. Y si ni siquiera una película de dibujos animados producida y dirigida por Spielberg consigue llamar su atención… ¿Qué otra cosa puede hacerlo?

En fin, dejémonos de chácharas y divagaciones y pasemos a comentar el juego en si mismo.

EL JUEGO EN SI MISMO

Nada mas conectar el juego somos obsequiados con una fabulosa introducción realizada con imágenes estáticas de una calidad bastante alta, donde se nos cuenta que Panoramix (el druida, mago, medico, cientifico y hechicero local) ha sido secuestrado por los romanos con la intención de privar al poblado galo de su superpoción mágica y así tener la oportunidad de invadir por fin sus tierras.

Astérix y Obélix no van a quedarse quietos, y deciden comenzar el largo viaje desde la Galia hasta Roma, donde el propio Julio Cesar tiene cautivo al sabio druida, y allí proceder a su rescate incondicional e inmediato.

El juego es bastante largo, y tiene el aliciente de que en cada nivel podremos elegir a cual de nuestros dos galos favoritos manejar, con la excepción de la primera fase, donde se nos obliga a jugarla con ambos personajes. Dicho aliciente se acrecenta porque según el personaje que hayamos elegido, el nivel cambiará completamente, ya que las características y habilidades de cada personaje son completamente diferentes. Siendo Astérix más débil pero capaz de lanzar pócimas de diversos tipos y siendo Obélix mucho más fuerte, capaz de romper las piedras con un “ligero” puñetazo o cabezazo. Todo esto hace que, por si no fuera ya largo de por sí (teniendo en cuenta la duración media de los juegos de la época), tengamos casi dos juegos en uno, ya que si jugamos todo con Astérix y luego todo con Obélix, será como tener dos juegos en uno, puesto que los niveles serán diferentes aunque con la misma temática. El juego esta lleno de absolutamente todos los tópicos plataformeros que existen: vagonetas, paredes que se atraviesan para encontrar lugares secretos con power-ups, tubos en los que meterse para ir a un subsuelo, fases acuáticas, zonas con lava, pinchos, hielo que te hace patinar, muelles, fases de bonus, niveles donde el scroll de la pantalla te empuja, enredaderas por las que subir, y muchas que se me olvidan…

Como ya dije, los niveles son muy variados y con diversas ambientaciones. Tan pronto estaremos en un bosque, como en una región nevada o en el famoso barco de los vikingos, las pirámides de Egipto, el desierto, etc. Un poco de rodeo para llegar a Roma sí que han dado, sí.

Destaca también la fase de bonus a la que accederemos tras recolectar el numero suficiente de huesos, donde manejaremos al perrito Idéfix saltando sobre unos globos.

JUGABILIDAD

El control de nuestros muñecos es sencillamente perfecto, con unas físicas depuradas y unas inercias correctísimas, nada ortopédicas y pocas veces vistas en Master System si salimos de los 5 o 6 juegos de plataformas que TODOS tenemos en mente ahora mismo. Obélix y Astérix se manejan de forma completamente diferente entre sí, respondiendo SIEMPRE a nuestros controles de forma precisa. Con solo dos botones podemos saltar y dar puñetazos con ambos personajes. Astérix puede lanzar pociones a dos distancias. Si pulsamos arriba y disparo la lanzara lejos, mientras que si pulsamos abajo y disparo la lanzara a una distancia corta. Las pociones pueden tener diversos usos, como solidificar la lava, los pinchos o el agua para que podamos andar por encima o hacer explotar las piedras. Todo depende del nivel en el que estemos. Obélix no necesita pócimas para romper piedras (aunque las utilizará para otros fines a lo largo del juego), pero puede lanzar menhires al agua para conseguir efectos similares. Su uso es idéntico y puede lanzarlos a dos distancias diferentes.

GRÁFICOS

Pero ¿habéis visto las imágenes que he puesto? Creo que poco más puedo añadir a tamaña obra maestra. Creo que nunca unos personajes de comic fueron replicados al píxel art en 8 bits de una forma tan exquisita, coloreada y fantástica. ¡Si incluso en los Astérix de 16 bits los sprites eran más feos y menos fieles al comic! Los escenarios son variadísimos, y cambia el decorado dependiendo del mundo en el que nos hallemos. Siempre repletos de colores y objetos enormes y detallados a pesar de que están puestos solo para decorar. Las animaciones son soberbias, especialmente las de Obélix, cuya calidad esta incluso por encima de las de Astérix.

SONIDO

Músicas míticas que estoy tatareando mentalmente mientras escribo esto. Se repiten lo suficiente durante los niveles de cada mundo como para entrar en tu cerebro y que jamás se vayan de tu cabeza, pero no lo suficiente como para ser cansinas, ya que antes de hartarte de alguna, habrás pasado de nivel y la música habrá cambiado con él. Siempre son adecuadas a la ambientación del nivel, siendo oscuras y tétricas, o alegres y divertidas si la zona en cuestión lo requiere. Los efectos especiales, pues bueno, los mismos que en el resto de juegos de Master System. Más no se puede pedir.

MAGIA

Sí, MAGIA. Este apartado no lo hemos incluido en otros juegos. Pero en este SÍ, porque la tiene. La magia en este juego es alta. Muy alta, desde el principio hasta el final. Fue muy extraño que Sega no hiciera este juego en MegaDrive o Game Gear y eligiera exclusivamente la Master System solo para Europa y que encima pusiera tanto mimo y cariño. Pero el caso es que lo hicieron, y crearon el que para mí es sin duda uno de los 5 mejores juegos de esta consola, junto con Sonic 1, Castle Of Illusion, Lucky Dime Caper y Alex Kidd. Ala, ya lo he dicho. Sin rodeos. Claro como el agua.

El único motivo por el que no le doy un 10 es porque, aunque es largo, podría haberlo sido aun más.

PUNTUACIÓN FINAL: 9,5

avatarLa opinión de Enkor

Tengo que comentar que este juego no lo disfruté en su momento. De hecho me lo he pasado expresamente para este micro análisis. Aunque conocía su existencia por los anuncios en la Hobby Consolas de la época. Por este motivo, el factor nostalgia no ha jugado positiva ni negativamente. Así que desde la mas intencionada objetividad, estamos ante un juego largo para su época, largo y variado. Y por si fuera poco el desarrollo con dos personajes hace el juego el doble de largo y de rejugable.

Aparte de tener unos gráficos y sonidos más que notables, el aspecto con el que me quedo del título es la jugabilidad. La jugabilidad es muy precisa, si fallas que sepas que ha sido únicamente por tu culpa. Esto combinado con una dificultad ajustada como la que tiene el juego (excepto en algun momento puntual) equivale a varias horas de diversión.

Os dejo con el video de Sito pasándose el juego completo: