Juega en verde

[caption id="attachment_1361" align="alignright" width="150" caption="Tiriri ri ri, tiririri tiriri"][/caption] Hola a todos, me gustaría presentarme pues es la primera vez que participo en Pixelacos. Espero poder pasarme por aquí de vez en cuando y compartir con vosotros la visión "casual" de una neófita en el mundillo de los videojuegos y consolas. Y eso que se podría decir que eché los dientes jugando al mítico pack de bienvenida del Amstrad CPC 464 y mi monitor de fósforo verde: quién no recuerda títulos como "Oh, Mummy!", "Plaga Galáctica", "Animal, Vegetal o Mineral"..., sí, lo sé, es la prehistoria de los videojuegos en España, pero allí estaba yo, en todo el meollo. Lo que no sabría decir es en qué momento me desvié del camino del microchip para acabar convirtiéndome en una completa analógica redomada. Bueno, realmente sí sabría decirlo, ¿para qué servía aquel ordenador para alguien que no tenía ni idea de cachivaches electrónicos salvo para poner la cinta demo del Amstrad y jugar al "Sultan's Maze"? Con el tiempo he sabido que había quien ya programaba y todo con aquellos cacharros (de eso os podría decir algo Enkonsierto), pero yo, aparte de casi convertirme en ludópata de las tragaperras del "Fruit Machine" antes de hacer la comunión y aprender el comando RUN" para cargar los juegos, no conseguí sacar nada más en claro. Menos mal que uno siempre recuerda con nostalgia cualquier época pasada y al cabo de los años desempolvé mis viejas casettes, saqué el Amstrad del trastero y volví a recuperar esas tardes gloriosas de mi niñez frente a la pantalla verde. Desde entonces, no he seguido muy de cerca el mundo de los videojuegos pero tampoco me he apartado del camino. Por lo que no esperéis en mis comentarios una tesis doctoral sobre el Spectrum o un análisis digno de la Famitsu sobre cualquier juego, pero sí que encontraréis una visión sencilla y prosaica del que ve algo por primera vez.