¿La edad de oro del soft español?

Si mencionamos «La edad de oro del soft español» cualquier aficionado a los videojuegos con cierta edad contestaría rápidamente que estamos hablando de los años comprendidos entre mediados hasta finales de los años ochenta. Años en los que no una, sino varias compañías españolas dominaban el mercado de los videojuegos de los microordenadores de 8 bits.

Empresas como Dinamic, Topo, Opera, Zigurat, Dro y otras más no consiguieron este reconocimiento de casualidad, los más avezados en el tema seguro que son capaces de nombrarnos fácilmente una veintena de títulos creados por estas desarrolladoras y considerados por todos como obras maestras de su época.

Pero, ¿estamos tan seguros que partíamos la pana en este mundillo? Estos días, he estado investigando en foros británicos, mirando artículos y recopilando información sobre este tema y comprobando la repercusión de estas compañías fuera de nuestra piel de toro.

Bugaboo, el primer juego que traspasó las fronteras españolas

Pensad en tres títulos que considereis los mejores juegos del Spectrum. Con casi total seguridad uno de los cassetes que han pasado por vuestras cabezas habrá sido La Abadía de Crimen, juego que por su complejidad, gráficos y desarrollo marcó en su tiempo. Hasta ahí estamos de acuerdo. Pero, ¿qué pasa si os digo que dicho juego es un absoluto y total desconocido fuera de nuestras tierras? Efectivamente, un juego considerado casi por unanimidad como uno de los mejores juegos del ZX, no existe para los ciudadanos de los paises vecinos.

Podría ser un tema puntual el desconocimiento de esta pieza, pero revisando rankings de videojuegos, podemos destacar que ningun juego patrio llega a colarse en dichas listas. ¿Incomprensible? No del todo, parece ser que la penetración del soft español fuera de las fronteras fue algo poco más que puntual. Digamos que era una época en la que se podía montar con facilidad una empresa de videojuegos con una consecuente dudosa profesionalidad, y claro, llegar a hacer tratos con una distribuidora extranjera era algo bastante complicado. Por supuesto, ni mencionar que en aquella época no se disponían de medios de información y distribución tan globales como los que tenemos hoy.

Game Over 2 o Phantis versión guiri

La abadía del crimen, ese gran desconocido

Dinamic consiguió que algunos títulos se vendieran en otros mercados gracias a distribuidoras como Imagine. Topo Soft por su parte también logró colocar varios juegos, entre otros Gremlins 2 o Desperado, (éste copiando la arcade Gun Smoke, pero eso es otra historia). A pesar de todo, como he comentado, la repercusión de los juegos hispanos fue algo justita. Puede que incluso por chovinismo más que por baja calidad de los casettes.

Empresas como MercurySteam, Novarama, Pendulo o FX, «triunfantes» fuera de nuestras fronteras ,nos han hecho pensar en más de una ocasión si estamos en una esperada segunda edad de oro del soft español. Parece ser que habría que plantearse antes si hubo realmente una primera. En mi opinion sí que hubo edad de oro del soft español, pero sólo para los españoles.